ALOE VERA

Cuidado y Mantenimiento

1. Propagación por Apromixis. Bajo condiciones climáticas normales, las semillas son incapaces de germinar debido al alto grado de esterilidad de su polen asociado con irregularidades ocurridas durante la meosis (reducción de cromosomas - proceso de división) resultando en la formación de semillas imperfectas. También bajo estas condiciones, algunas frutas pueden tener semillas que muestran apromixis facultativa; es un raro proceso de reproducción donde un nuevo individuo nace de células de otra manera como normalmente ocurre a través de la célula hueva (Swanson, 1957). Por lo tanto, el Aloe Vera tiene formas de adaptación las cuales aseguran su propagación y reproducción continua a pesar de condiciones y circunstancias adversas. De cualquier manera, cuando el Aloe Vera se encuentra en condiciones difíciles y sus ejes de austeridad propia de la planta no se logra, en términos de propagación, a través del florecimiento y la formación del fruto. La falta de formación del fruto es casualmente relacionado con anormalidades en el proceso de meosis, resultando incompatibilidad y esterilidad del polen. Sin embargo, bajo tales condiciones adversas, la propagación por plantones continuará sin interrupción, asegurando la continuación de la especie.

2. Agua y Fertilización. El agua debe ser adecuada, pero en ningún instante excesiva, por eso se recomienda sembrar Aloe en terrenos con excelente drenaje. Los requerimientos del agua son relativamente pequeños en relación con la concentración de agua en las hojas. Si el clima es seco y se prolonga, las hojas se volverán desteñidas y marrones. Mientras tanto la lluvia cambiará el color de las hojas en una noche, el tiempo de proveer agua es 24 horas después que las puntas de las hojas se vuelvan marrones. Aunque si se riega seguido en un terreno con excelente drenaje y a su debido tiempo la producción va a ser óptima. El Aloe crecerá bien sin fertilización, terrenos pobres que son fertilizados mediante abonos orgánicos mejorarán la producción y el nivel de fertilización influye definitivamente el ritmo de crecimiento.

3. Calor y Frío. El Aloe Vera tolera el calor muy bien, vientos calientes repentinos que pueden dañar o matar a otras plantas, parecen tener poco o nulo efecto adverso en las plantas de Aloe. No es lo mismo con el frío, sin embargo los agricultores de Aloe han dicho que la planta tolerará casi todas las adversidades ambientales. Si las hojas se congelan se volverán rojas (como con la excesiva exposición a la luz solar) pero el mecanismo es algo diferente. Mientras el hielo daña muy poco la savia amarilla o látex, las temperaturas congelantes rompen los túbulos periciclares y las células locunares del Mesophyl introduciendo las sustancias anthraquinones en el gel interno. Estos Túbulos tomarán un color marron oscuro debido al aumento de pigmentación de anthraquinones roja causando el color rojo en las hojas. El gel de las hojas congeladas contienen elevadas concentraciones de anthraquinones en comparación con las cantidades pequeñas concentradas en el gel de las hojas que han sido cosechadas sin haber sido dañadas. En nuestro medio, las temperaturas no sufren grandes cambios ya que gozamos de un clima muy especial y de temperaturas medias, sin demasiado calor ni excesivo frío.

4. Madurez y Mortalidad. Depende mucho del clima, la exposición al sol, nutrientes del suelo, agua, etc. Las platas de Aloe maduran en solamente 12 meses. Cuando las condiciones no son completamente ideales, el grado de madurez no es conseguido hasta que la planta tenga 3 ó 4 años. Bajo condiciones ideales la cosecha puede comenzar entre los 18 a 24 meses, con hojas alcanzando su madurez cada 2 a 4 meses. En la planta ideal la cosecha del gel o látex interno es desde los 2 a los 8 años ( con hojas de cerca de 2 libras de peso y de 20 a 30 pulgadas de largo. Debido a la efectividad del costo en la operación de plantación, las hojas de cerca de 2 libras, 3 a 4 hojas por planta son cosechadas 3 ó 4 veces por año. Aproximadamente el 10 % de las plantas mueren por año y son generalmente reemplazadas por nuevos plantones.

5. Productividad. Las plantas que reciben una buena labranza producirán óptimamente hasta por 8 años, pero continuarán produciendo por 12 a 15 años. La producción total varia de 40 a 80 toneladas de hoja por acre bajo condiciones climáticas usuales. El cuidado incluyendo cultivo, control mecánico o de otras hierbas, aplicación de fertilizantes y/o pesticidas (los cuales son muy raramente requeridos) es mínimo y de costo eficaz, especialmente existen plantaciones que operan bajo un control agrícola ideal.

6. Enfermedades Comunes y Pestes del Aloe Vera. El Aloe Vera es una planta normalmente libre de enfermedades y pestes. La mordida de insectos y animales pedradores en su mayor parte son evitados por el amargo de los anthraquinones en los túbulos periciclares. Por supuesto hay que tener en mente que el amargor y agriedad para el ser humano pueda que no sea percibido por los órganos del gusto de otras vidas primitivas. Las plantas tienen algunos problemas de enfermedades. El Aloe es atacado por Yellow Rust Uromyces Aloes y el Black Rust, Montagnella spp. Debido al espacio y la habilidad de esparcirse de estos Rust, todas las hojas bastante infectadas deben ser destruidas o incineradas. Infecciones moderadas pueden ser fácilmente controladas con aplicaciones semanales de Dióxido de Cobre, tal como una mezcla de Bordeaux o una solución al 10 % de Formalina y jabón líquido. Las hojas pueden infectarse con cáncer del Aloe, el cual es causado por un gorgojo microscópico, Eriophyes Aloinis, y puede ser controlado cortando las partes infectadas y rociándole con el insecticida apropiado. También las hojas se pueden infectar con escamas blancas las cuales pueden ser controladas aplicando Malathion cada 2 semanas, 3 ó 4 aplicaciones; después las escamas pueden ser removidas cepillando las hojas con agua y jabón. Todos los insectos y parásitos pueden ser fácilmente controlados y eliminados con el insecticida apropiado (Bornman...;Hardy, 1971). Recientes investigaciones han identificado la presencia de un patógeno común en el gel interna de las plantas ( anteriormente llamado Erwinia Barbicola). Es interesante que este organismo es una enfermedad común en las plantas pero incapaz de causar alguna enfermedad en los seres humanos. Estos organismos pueden ser eliminados del gel con un simple procedimiento de repetidos ciclos de congelado y descongelado. Después de 4 de estos ciclos la presencia de estos organismos desaparecen y son eliminadas.